Día Internacional de la Mujer 2026

Hoy es el Día Internacional de la Mujer 2026 y esta es la duodécima vez que hablo sobre este tema. Cada año lo he enfocado desde una perspectiva distinta, y este no va a ser menos. Siento que tengo una deuda con una parte importante de mi vida, y por ello este año la temática y el lema que he elegido es el siguiente:

"Mujeres rurales: fuerza, arraigo y tradición"

Para este reportaje he recorrido varios pueblos, hablado con seis mujeres y escuchado historias que hablan de esfuerzo, vocación y raíces. 

Antes de adentrarnos más en este tema, el lema elegido por Naciones Unidas para el Día Internacional de la Mujer es "Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas".

Los datos son un tanto escalofriantes: 

  • Las mujeres y niñas disfrutan tan solo del 64% de los derechos legales de los hombres.  
  • El 44% de los países no cuentan con leyes que garanticen la igualdad salarial por trabajo de igual valor. 
  • 3 de cada 4 países siguen permitiendo el matrimonio infantil.
  • El 54% de los países carecen de leyes que definan la violencia por ausencia de consentimiento. 

La lista podría seguir y creo que no acabaríamos, a pesar de lo que piensan algunas personas. Así que me dispongo a mostrarte otra mirada, para que reflexiones sobre lo que sabes, lo que sientes, lo que tienes a tu alrededor y lo que puedes hacer para mejorar tu entorno.

Las mujeres somos como esas raíces que se entrelazan, con un tronco firme y unas ramas que abarcan un amplio espectro de colores para dar vida a través de sus hojas. 

Para presentar a la primera protagonista de este especial me fui a Collado Mediano (Madrid). Henar es bióloga. Se enamoró de las plantas y los animales desde bien pequeña. Sus alas se abrieron y llegaron hasta la Antártida, para estudiar pingüinos en 1995. Una experiencia que tendría que haber sido gratificante en todos los sentidos, pero se encontró con el machismo en todo su esplendor a tantísimos kilómetros de España. Eso le hizo replantearse su vida profesional como investigadora. 

Tenía claro que quería dedicarse al medioambiente y creó d2naturalezadesde donde ofrece a familias, grupos, empresas y ayuntamientos actividades en la naturaleza, formaciones y rutas.

Henar en el Alcornoque de La Dehesa de la Jara. Collado Mediano (Madrid)
Alcornoque (árbol singular) de La Dehesa de la Jara. Collado Mediano (Madrid)
 

Podría decir que es una persona perseverante. Hace algún tiempo sufrió un accidente con un caballo y le dijeron que tendría que dejar de hacer todo lo que hacía, pero el pronóstico del médico no se cumplió y hace dos años coronó cuatro cuatromiles.

Henar en la Dehesa de la Jara. Collado Mediano (Madrid)
 

Cree que está bien dicho "la España vaciada" porque no es que se haya abandonado, es que la han vaciado de servicios y eso conlleva que sea inviable reflotar el mundo rural. Reflexiona también sobre cómo la tecnología se convierte en una gran barrera para las personas mayores en general y, en especial, para quienes viven en pueblos pequeños. 

Está claro que, si no hacemos nada por evitarlo, morirán las poblaciones más pequeñas y con ellas sus tradiciones. 

El turismo tiene que ser controlado y respetuoso. Existe una gran falta de concienciación y educación.  Podríamos decir que es una de las asignaturas pendientes que tenemos. Si enseñamos a nuestros pequeños y pequeñas, será más fácil entender de dónde venimos, qué huella dejamos en este mundo y cómo afectará a generaciones venideras.    

Henar en la Dehesa de la Jara. Collado Mediano (Madrid)

Piensa que nos vendieron muy bien la idea de ser "superwoman", y eso ha tenido un coste emocional elevado. A pesar de ello, quiere dejar claro que las mujeres podemos hacer todo

Su reflexión: "Abrazándome yo, estoy abrazando a todas porque somos bosque"

Esto hace que nos comuniquemos y no estemos solas.

Henar en la Dehesa de la Jara. Collado Mediano (Madrid)

Siguiendo esta estela que deja Henar, pasamos a conocer a una mujer que no supo que era el machismo hasta bastante mayor. Se crio en un matriarcado y cuando vio ciertas actitudes, le sorprendieron. Inés es una mujer que ha sabido combinar su pasión por la montaña, la escalada, el esquí, la tranquilidad que aporta una población pequeña y los animales. Esta veterinaria de perros y gatos también es de animales exóticos y rapaces. Se adentró en el mundo del emprendimiento hace ya algunos años en Torrelaguna (Madrid). Abrió junto a su exmarido el hospital veterinario Altai.   En la actualidad ella es la dueña.

 

Inés en el Hospital Veterinario Altai. Torrelaguna (Madrid)


Reconoce que en su carrera hay un número bastante más elevado de mujeres que de hombres. Aunque en especialidades como la de rapaces o animales de gran tamaño suele haber más hombres. A lo largo de los años sí se ha encontrado con conductas machistas, como validar más el diagnóstico de un colega masculino que el suyo, siendo el mismo caso. También ha tenido que lidiar con algún hombre que se ha acercado a "tirarle la caña" en su puesto de trabajo. Cree que eso no les pasa a ellos.

Inés en el Hospital Veterinario Altai. Torrelaguna (Madrid)

A pesar de que al principio le costó adaptarse a Torrelaguna, ahora mismo está encantada. Fue bien acogida y destaca tres pilares fundamentales de las poblaciones pequeñas. La cercanía de la gente y su predisposición a ayudar y colaborar. Al conocerse, se crea una red importante de contactos, eso hace que sea más de tú a tú el trato con los profesores, con el personal sanitario del centro de salud y con la guardia civil de la zona. Seguridad, tranquilidad y armonía. Como ella dice, mirar al cielo por la noche y ver las estrellas no tiene precio. El pero es la oferta cultural y que se necesita coche para moverse.

Considera que uno de los hándicaps es que hay menos ofertas de empleo, pero como Torrelaguna está bien situado, la gente va a otras poblaciones a trabajar.

Inés en el Hospital Veterinario Altai. Torrelaguna (Madrid)
 

Sabe que a su hijo y su hija les ha dado las mismas oportunidades, pero tiene claro que influye el entorno y esa mirada de cuando era más joven para protegerse, como no ir sola a los sitios. Aún queda trabajo por hacer a nivel educativo. Hay hombres que se toman ciertas licencias que no deben, no solo con mujeres adultas, sino con adolescentes y niñas. Está claro que tenemos derecho a defendernos y protegernos, ante un mundo que por desgracia no es ideal. Ojalá no hubiera que mandar un Whatsapp diciendo "he llegado bien". Y no hiciera falta hacer de taxistas con las hijas o enseñarles defensa personal. Esto son solo ejemplos. 

Incide en la necesidad de tener mujeres referentes en todos los ámbitos y para ello es importante que se haga desde los colegios y los institutos, así como de los medios de comunicación. Los micromachismos están en nuestro día a día, aunque no queramos. Tenemos que ser conscientes de ello y corregirlos. Todo pasa por más concienciación.

 

Inés en Torrelaguna (Madrid)

En este reportaje no podía faltar alguien fundamental en la vida de todas las personas, una doctora. Como bien dice Inés, en los pueblos los médicos saben tu nombre. Paula siempre supo que se quería dedicar a la medicina. Esta zaragozana trabajó muchos años en atención primaria en Alcalá de Henares, hasta que un día pidió un traslado a zona rural. Así que es una de las doctoras que atiende en Zorita de los Canes y Albalate de Zorita en la provincia de Guadalajara.

Paula junto al Tajo en Zorita de los Canes (Guadalajara)
Paula junto al Tajo en Zorita de los Canes (Guadalajara)
 

Paula dice que en poblaciones tan pequeñas haces de médico de verdad, es decir, que como el hospital está lejos, puede que atiendas un infarto, una rotura de cadera o un parto. Tres ejemplos que escenifican su trabajo diario. Es feliz como doctora rural. Lo compagina con otra de sus pasiones desde hace unos años, la medicina estética. Hace unos años abrió junto a su socia GP Clinic en Alcalá de Henares.

Paula en Zorita de los Canes (Guadalajara)

Reconoce que nos aleccionan desde pequeñas sobre la maternidad y cómo compaginar la vida familiar con la profesional. Hemos aprendido a no querer ser más ambiciosas. Los hombres a lo largo de la historia han sido más libres para ejercer ciertas profesiones y no experimentar culpabilidad.

No ha sentido discriminación por otros compañeros, pero sí ha visto como en alguna visita domiciliaria si iba con un enfermero, directamente se dirigían a él como doctor, en vez de a ella. Es curioso ver esto, porque en el fondo nos muestra que aún están muy arraigados ciertos roles.

También ha vivido hace años como los pacientes en un centro de salud se dirigían a sus compañeros como doctores y a ellas como "la Paula", "la Esther"... Con los años se ha dado cuenta de los micromachismos que ha normalizado y contra los que lucha para dar un buen ejemplo a sus hijas e hijo. Como ella dice, les ha educado en función de lo que cada uno de ellos ha necesitado. 

Cuenta que el ritmo del pueblo no tiene nada que ver con el de la ciudad y eso se traduce en mayor atención y respeto de los pacientes a su trabajo. 

Paula en Zorita de los Canes (Guadalajara)

Por último, hablamos de los ensayos clínicos y cómo se ha estudiado mucho más sobre el hombre que sobre la mujer. Es más consciente en la actualidad de todas las diferencias que existen y han existido. Quiere que sus hijos no vean con normalidad lo que ella durante varios años sí. Según sus palabras somos personas completas, a las que se nos pueden poner muchas etiquetas, tantas como queramos. Nuestro nivel de responsabilidad, compromiso e introspección es mayor que la de los hombres. Estamos más acostumbradas a exteriorizar nuestros sentimientos y ellos también tienen que aprender a hacerlo.  

Paula en Zorita de los Canes (Guadalajara)

Y de Zorita de los Canes saltamos a Buitrago del Lozoya (Madrid) de la mano de una excompañera de trabajo. Tras 21 años, nos hemos vuelto a reencontrar para este reportaje. Me refiero a Estela, una mujer que ha cambiado la ciudad por el pueblo. Hace casi 10 años que se aventuró a abrir Mercería Muskaria. Una de sus pasiones ha sido coser, y gracias a la formación que ha hecho a lo largo de los años de corte y confección, se le ocurrió montar este negocio. Un lugar esencial para las mujeres de Buitrago y de los alrededores. Son las propias personas de la zona quienes más valoran su trabajo.
 
Estela en Mercería Muskaria - Buitrago del Lozoya (Madrid)


Algo que aprecia de vivir en una población pequeña es el tiempo que tarda en llegar al trabajo. Ha ganado en calidad de vida. Menos estrés. Es un verdadero lujo trabajar en lo que te gusta y además no perder tiempo en los trayectos.
 
Estela en Buitrago del Lozoya (Madrid)

 
Estela no recuerda haber sufrido actitudes machistas hacia ella. Aun así, dice que cuando surgen las corta en seco, eso sí, la gente identifica la mercería con una persona mayor y en alguna ocasión se ha encontrado con gente que le ha chocado verla detrás del mostrador. Siente que es más madura y que la edad es un grado, por lo que, tiene más herramientas para parar los micromachismos que aún existen.
 
Estela en Buitrago del Lozoya (Madrid)
  
Señala que la educación que reciben los hijos e hijas de sus amistades enfatiza sobre ciertos valores como el medioambiente, el deporte y la toma de decisiones en función de lo que quieren estudiar, porque la curiosidad se premia.
 
Siente que hay una buena red de apoyo entre las mujeres de la sierra. No hay rivalidad y se ayudan unas a otras. Valoran los negocios locales y quieren que sigan prosperando. 
 
Estela en el río Lozoya (Madrid)
 
Es importante no callarse y ante las injusticias o discriminaciones hay que reaccionar. Somos las primeras que tenemos que decir "hasta aquí"
 
Es el turno de Sheila, nos vamos hasta Almodóvar del Campo (Ciudad Real) aunque en el fondo nos hemos encontrado en Alcalá de Henares que es donde vive. Va muy a menudo al pueblo de sus padres porque tiene uno de los negocios familiares allí, se llama Caracoles del Valle de Alcudia. Es una granja de caracoles y los vende vivos, congelados o envasados.
 
Sheila en Alcalá de Henares (Madrid)
  
Para ella han sido un buen referente tanto su madre como su padre. Bien es cierto que el espíritu emprendedor viene de su padre. Tanto ella como su hermana se han sumado a los negocios familiares. Es una mujer inquieta que nunca ha sentido que sus padres le pusieran límites.
 
Ella es más joven que yo, pero hablamos de experiencias que hemos vivido de forma parecida como dormir en un colchón de lana, ir al lavadero o incluso ella llegó a ayudar a su abuela en la vaquería cuando era muy pequeña. 
 
Se considera afortunada de haber disfrutado del pueblo y toda su idiosincrasia. Disfruta de "las Chicas Almodóvar" que son sus amigas de siempre de dicha localidad. 
 
Sheila en Alcalá de Henares (Madrid)

 
En alguna ocasión, ser joven y mujer no ha jugado a su favor en reuniones de trabajo en las que el resto eran hombres. Ha tenido que ser firme, y en ese sentido su padre la ha apoyado reforzando las decisiones que ha tomado. También cuenta que le han dicho por teléfono que se pusiera el gerente hombre. Hay personas a las que les cuesta entender que ella es la gerente de la empresa.
 
Considera que tener una buena salud mental es fundamental para que todo funcione bien. Si no nos cuidamos, es mucho más difícil ayudar, aportar y cuidar al resto. 
 
Hablamos del amor romántico y cómo aún se valida. Ella le dice a su hija que el amor puede venir de una gran amistad, de una pareja o incluso de quererse a una misma. El príncipe azul no existe y hay que quitar esta idea.
 
Sheila en Alcalá de Henares (Madrid)

 
Se siente libre para decidir, para hacer crecer sus empresas y es consciente que hay que saber estar arriba y abajo. Reconoce que hace un buen tándem con su hermana. Se complementan y eso hace que todo funcione mejor.  
 
Cree que hay mucho ganado, pero que, a la vez, de diez años hacia acá hay algunas actitudes que están haciéndonos retroceder. 
 
Su consejo es que estemos seguras de nosotras mismas. Que tomemos las riendas de nuestra vida y que no nos digan lo que tenemos que hacer y que, si queremos emprender, que nos lancemos a conseguir nuestro sueño. Es importante ser disciplinada y formarse.
 
Sheila en Alcalá de Henares (Madrid)
  
Y de la ciudad de Clara Campoamor nos vamos a un pueblo segoviano que se encuentra en la Sierra de Guadarrama, me refiero a Otero de Herreros (Segovia). Vamos a conocer a Sandra. Una marketiniana que podría estar ahí o en cualquier otro lugar del mundo para ayudar a que las marcas mejoren su comunicación digital. Su marca es ella misma, Sandra Cantalejo
 
Sandra en Otero de Herreros (Segovia)
  
En los pueblos también nos podemos encontrar con personas que se dedican a negocios online. Si pensamos en este tipo de localidades, nos vienen a la cabeza negocios más tradicionales, pero cada vez hay más gente que se dedica a otras cuestiones como es el caso de Sandra, que además está implicada en todo tipo de actividades en su pueblo, desde la ampa del cole de sus hijos a presidir las Fiestas de Santa Águeda.
 
Sandra en Otero de Herreros (Segovia)

 
Esta segoviana de pura cepa se fue a este pueblo por amor, pero eso no la paró en absoluto para hacer lo que a ella le gusta y le motiva. 
 
La vida del pueblo es más tranquila, pero un grupo de personas se encarga de gestionar actividades para las niñas y los niños. Estar en una población más pequeña no quiere decir que tengan que tener menos oportunidades de ocio y de conocimiento.
 
Valora el conocer a la gente del pueblo porque eso hace que haya una comunidad en la que apoyarse. Además, está a una hora de Madrid y a 25 minutos de Segovia.
 
Ella ha hecho que su trabajo le deje libertad para estar presente en la vida de sus hijos y seguir estudiando. Siempre ha tenido claro que si tenía hijos quería dedicarles tiempo. Es una cuestión de tener claras las prioridades.
 
Sandra en Otero de Herreros (Segovia)

 
Sí ha notado a lo largo de los años ciertas actitudes machistas en el trabajo y en el entorno familiar. Piensa que nos sigue penalizando la maternidad para ascensos y conseguir puestos de trabajo mejores. Eso sí, los avances conseguidos hacen que todo sea más equitativo. 
 
Y tanto ella como algunas de sus amigas que también se fueron al pueblo por amor, continúan con sus carreras profesionales, hay desde arquitectas hasta organizadoras de eventos para grandes marcas. Por lo tanto, el pueblo no tiene por qué ser una barrera para desarrollarse y hacer las cosas de una manera diferente. El equilibrio entre la tradición y la innovación sí existe.
 
Sandra en Otero de Herreros (Segovia)

 
Hablar con todas ellas ha sido una delicia. Se crea esa magia que nos conecta aún sin conocernos de nada. Estoy agradecida por la generosidad de estas seis mujeres. Me llevo aprendizaje, confirmación y respuestas que traduzco de la siguiente manera: 
  • Es enriquecedor que mujeres de todas las edades se unan. Vamos a aprender unas de otras. La historia y las tradiciones tienen que tener continuidad.
  • Las mujeres que han nacido y crecido en los pueblos son mujeres resilientes. Su voz en muchos casos se ha silenciado, pero en la actualidad pueden y deben alzarla.
  • Los pueblos pueden ser un buen lugar para echar raíces, tan solo tienes que encontrar tu hueco. La ciudad nos fatiga. La calidad de vida y el ritmo de estos lugares nada tienen que ver. ¿Por qué no se hace más por el entorno rural y sus gentes? Se necesita dar una vuelta a esta pregunta y ver también cómo lo nuevo es beneficioso.
  • Creo que los puntos negativos pasan por tener menos variedad de oportunidades, pensar en exceso en "el qué dirán" y el rechazo a lo distinto y nuevo.
  • En España hay leyes y avances notables, aun así, sí se nos sigue penalizando cuando queremos ser madres.
  • Dicen por ahí que no somos tan ambiciosas, que no llegamos a puestos más altos porque no queremos dedicarnos en cuerpo y alma a esas responsabilidades. Yo me planteo si no hay otra manera de hacer las cosas. A lo mejor no hay que renunciar, ni retrasar nada, a lo mejor solo hay que hacer las cosas de otra manera, la nuestra y no la de ellos.
  • Queda trabajo por hacer con la juventud. Hay un discurso demoledor que está calando en parte de los chicos y las chicas que a mí me parece bastante peligroso. Los hombres no han perdido derechos, de hecho, han ganado algunos que no tenían. Lo que pasa es que, ahora tienen que dejar un hueco para que nosotras estemos al mismo nivel y así tengamos las mismas oportunidades.
  • Orgullosa de que mis hijos se sientan feministas. De que en todo momento traten igual a sus amigas que a sus amigos. Que rechacen comentarios que se viralizan como la espuma en redes sociales contra las mujeres. 
  • Sin educación no hay avances. Todas las personas necesitamos referentes femeninos y masculinos. No se nos puede obviar de la historia. Los planes educativos siguen estando obsoletos. Siguen estudiando lo mismo que yo hace más de treinta años. ¿Esto es lógico? 

Te propongo un reto: haz una lista con 10 filósofas, investigadoras, presidentas de grandes corporaciones, políticas, directoras de cine y deportistas. ¿Llegarás a completar los 60 nombres? Y luego haz lo mismo poniendo nombres de hombres. Estoy convencida que te va a resultar mucho más sencilla de rellenar la segunda lista que la primera. 

Hoy es día de celebrar lo conseguido, de agradecer a nuestras antecesoras y de alzar la voz para seguir avanzando a buen ritmo, no poco a poco como quieren algunos. Somos inteligentes, perseverantes, comprometidas, colaborativas y me pregunto si sería distinto el mundo si nosotras lo liderásemos.

Este especial por el Día Internacional de la Mujer no hubiera sido posible sin esa gran red de mujeres que tengo a mi alrededor. Fue decir que estaba buscando mujeres en zonas rurales y su predisposición a ponerme en contacto con ellas fue cuestión de minutos. Mil gracias a Pato que pertenece a Ameta y a Red de Emprendedoras en Movimiento REM, a Julia, Alicia y Elena de Ameta y BNI, y por último a Tam de Eres la Repera.  

Este especial me ha llevado casi 30 horas y más de 700 kilómetros. Esos datos se traducen en satisfacción personal, en agradecimiento, aprendizaje y en seguir mirando con las gafas moradas cada día. 

Y tú, ¿miras con gafas moradas?

¿Qué destacarías de este reportaje?

 

Si quieres ver reportajes de otros años, pincha en Día Internacional de la Mujer.

Comentarios

  1. Gracias por compartir testimonios en los que todas nos reconocemos. Enhorabuena por ese recorrido entre mujeres que un día descubrieron que se podía hacer otro camino. Saludos a todas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por pasarte a leer y comentar. Todos los enfoques tienen que ser contados y este especial tiene razón de ser para dar voz a cuantas más mujeres mejor. Saludos.

      Eliminar
  2. Felicidades Susana, muy buen post (como todos los años) y deseo que cale hondo, conmigo si lo ha hecho. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por pasarte, leerlo y compartir tus pensamientos. Lo más importante es que entre todos, podemos hacer que todo mejore más rápido. Un abrazo grande.

      Eliminar
  3. Precioso homenaje, Susana.
    Bien escrito, bien enfocado y bien fotografiado.
    En el entorno rural las mujeres hacen un papel extraordinario y merecen esta visibilidad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eva, lo primero, muchísimas gracias por tus palabras. Lo segundo, me alegra saber que te ha gustado. Y lo tercero, todas las mujeres merecen ser visibles, escuchadas y valoradas. Para mí es una máxima en mi vida, no solo en el 8 de marzo.

      Eliminar
  4. Fantásticos ejemplos de mujeres que fueron tras sus sueños. Con determinación, trabajo, a veces valor e ilusión todo se puede. No siempre es fácil pero poco a poco se van logrando avances en una sociedad que sigue siendo machista; muchos no lo saben y otros lo niegan pero aún queda mucho por hacer. Gracias por explicar cada año con estas entrevistas la importancia de la mujer en la sociedad. No solo somos madres y amas de casa. Podemos y somos mucho más.
    Liderar el mundo será difícil, nadie quiere renunciar al "territorio ganado", menos aún cuando creen que vamos a pisarles y no caminar junto a ellos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Pilar. Muchísimas gracias por leer el reportaje, por tus palabras y por dejar una reflexión tan acertada. Estoy de acuerdo contigo en todo. Tengo claro que nuestro avance es beneficioso para todas las personas, aunque haya algunas que lo nieguen. Y quién sabe, a lo mejor, en un futuro no tan lejano, el mundo sea más equitativo y lideremos como mínimo al 50%.

      Eliminar

Publicar un comentario